Qué ver en la Fuente de Saint-Michel
La Fuente de Saint-Michel no es una fuente convencional con un pilón y un surtidor: es una verdadera fachada monumental adosada al muro de un edificio, siguiendo el modelo de las grandes fuentes romanas como la Fontana di Trevi. Con 26 metros de alto y 15 metros de ancho, domina la Place Saint-Michel e impone su presencia desde cualquier ángulo de la plaza.
La fachada de cuatro niveles
La fuente se organiza en cuatro niveles claramente diferenciados:
- Nivel inferior: El gran pilón semicircular que recoge el agua, flanqueado por dos quimeras aladas de bronce que escupen agua por la boca. Estas quimeras, con cuerpo de león y alas de águila, son obra del escultor Henri-Alfred Jacquemart.
- Segundo nivel: Dos columnas corintias de mármol rojo enmarcan el nicho central donde se encuentra la estatua del arcángel.
- Tercer nivel: Cuatro estatuas de pie representan las virtudes cardinales: la Prudencia, la Fortaleza, la Templanza y la Justicia, esculpidas por diversos artistas.
- Nivel superior: Un frontón triangular coronado por el escudo imperial de Napoleón III, con las iniciales «N» entrelazadas.
La estatua de San Miguel
La pieza central de la fuente es la estatua de bronce del arcángel San Miguel (l'archange Saint-Michel), obra del escultor Francisque-Joseph Duret. La escultura, de casi 4 metros de altura, representa al arcángel con las alas desplegadas, espada en alto, pisando al demonio vencido. San Miguel está representado como un joven guerrero idealizado, con armadura y expresión serena, mientras que el demonio se retuerce a sus pies con una mueca de dolor.
La composición sigue la iconografía tradicional cristiana de San Miguel como vencedor de Satanás (descrita en el Apocalipsis de San Juan), pero con un estilo escultórico propio del Segundo Imperio francés: grandioso, teatral y perfectamente adaptado a la escala monumental de la fachada.
Los dragones
A los pies de la estatua, dos dragones de bronce escupen chorros de agua hacia el pilón inferior. Estos dragones, de factura muy detallada, simbolizan las fuerzas del mal vencidas por el arcángel. Son uno de los elementos favoritos de los fotógrafos, especialmente cuando el sol de la tarde ilumina el bronce y hace brillar el agua.
Historia de la Fuente de Saint-Michel
El contexto: las reformas de Haussmann
La Fuente de Saint-Michel nació en el marco de las grandes reformas urbanísticas del barón Haussmann bajo el Segundo Imperio de Napoleón III. Entre 1853 y 1870, Haussmann transformó radicalmente París: derribó barrios medievales insalubres, trazó los grandes bulevares, construyó parques y creó un sistema moderno de alcantarillado y distribución de agua.
La apertura del Boulevard Saint-Michel (inaugurado en 1855) hizo necesaria la construcción de un monumento que cerrara perspectiva al final de la nueva avenida. Napoleón III quería una fuente monumental que rivalizara con las grandes fuentes de Roma y que celebrara la grandeza del Imperio.
El arquitecto Davioud y la construcción (1858-1860)
El proyecto fue confiado al arquitecto Gabriel Davioud (1824-1881), uno de los colaboradores más talentosos de Haussmann. Davioud diseñó numerosos elementos del nuevo París: fuentes, quioscos, farolas, teatros (incluidos los dos teatros de la Place du Châtelet) y los portales de varios parques.
La construcción de la fuente comenzó en 1858 y se completó en 1860. Los materiales fueron cuidadosamente seleccionados: piedra de Volvic para la estructura, mármol rojo de Languedoc para las columnas, bronce para las esculturas y bronce dorado para los detalles ornamentales.
La controversia sobre la estatua
La elección del tema de la estatua central generó un intenso debate. Napoleón III quería originalmente una estatua de sí mismo, como Napoleón I había hecho con la columna Vendôme. Sin embargo, sus consejeros le disuadieron, argumentando que una estatua del emperador en una fuente pública podría resultar ridícula.
Se propusieron entonces varios temas: la Paz, Napoleón I, un ángel genérico... Finalmente se eligió al arcángel San Miguel, patrón del antiguo puente Saint-Michel que cruzaba el Sena en ese punto. La elección no fue inocente: San Miguel venciendo al demonio podía interpretarse como una alegoría del Bien (el Imperio) triunfando sobre el Mal (la anarquía, la revolución). Era una manera sutil de hacer propaganda política sin poner directamente la cara del emperador en el monumento.
A pesar de todo, la fuente recibió críticas de algunos contemporáneos que la consideraban demasiado pesada y recargada. El escritor y crítico Théophile Gautier la describió como «un mueble demasiado grande para la habitación». Sin embargo, con el tiempo, la fuente se ha convertido en uno de los puntos de referencia más queridos de París.
Información práctica
Fuente de Saint-Michel
Cómo llegar a la Fuente de Saint-Michel
La Fuente de Saint-Michel se encuentra en la Place Saint-Michel, en la orilla izquierda del Sena, justo enfrente del Pont Saint-Michel que conecta con la Île de la Cité.
Metro y RER
- Metro línea 4: Estación Saint-Michel (salida directa a la plaza, la fuente está a menos de 30 segundos).
- RER B y C: Estación Saint-Michel - Notre-Dame (acceso directo a la Place Saint-Michel). Desde aquí puedes conectar con el aeropuerto Charles de Gaulle (RER B) o con Versalles (RER C).
A pie desde otros monumentos
- Desde Notre-Dame: 3 minutos cruzando el Pont Saint-Michel.
- Desde la Sainte-Chapelle: 5 minutos por el Boulevard du Palais.
- Desde el Panteón: 10 minutos bajando por el Boulevard Saint-Michel.
- Desde Saint-Germain-des-Prés: 10 minutos por el Boulevard Saint-Germain.