Historia de la Bastilla
La historia de la Bastilla comienza en el siglo XIV, durante la Guerra de los Cien Años. El rey Carlos V el Sabio ordenó la construcción de una fortaleza entre 1370 y 1383 para proteger la puerta oriental de París, la porte Saint-Antoine. La construcción fue dirigida por el preboste Hugues Aubriot.
La Bastille Saint-Antoine era una imponente fortaleza rectangular flanqueada por 8 torres circulares de unos 24 metros de altura, rodeada por un foso de 25 metros de ancho lleno con las aguas del Sena. Sus muros tenían más de 3 metros de espesor. Originalmente concebida como bastión defensivo, la fortaleza servía también como ruta de escape para el rey hacia el castillo de Vincennes, situado a unos 6 kilómetros al este.
A partir del siglo XVII, la Bastilla perdió su función militar y se convirtió progresivamente en una prisión de Estado. Los monarcas la utilizaban para encerrar a opositores políticos, librepensadores, escritores y cualquier persona que incurriese en el desagrado real, a menudo mediante las infames lettres de cachet (órdenes de arresto firmadas por el rey sin juicio previo). Entre sus prisioneros más célebres se cuentan:
- Voltaire, encarcelado en 1717 y de nuevo en 1726 por sus escritos irreverentes.
- El misterioso Hombre de la Máscara de Hierro, prisionero cuya identidad sigue siendo objeto de debate.
- El Marqués de Sade, que estuvo recluido entre 1784 y 1789 y fue trasladado pocos días antes de la toma.
Para el pueblo de París, la Bastilla simbolizaba el absolutismo monárquico y la arbitrariedad del poder real. Aunque para 1789 ya casi no albergaba prisioneros, su imagen como cárcel de los oprimidos estaba profundamente arraigada en la conciencia popular.
Dato curioso
El contorno de la antigua fortaleza está marcado en el pavimento de la plaza actual con una línea de adoquines de color diferente. Si miras al suelo mientras cruzas la plaza, podrás seguir el trazado exacto de los muros y las torres de la Bastilla.
La toma de la Bastilla (14 de julio de 1789)
El 14 de julio de 1789 es la fecha más importante de la historia de Francia. Aquel día, una multitud de ciudadanos parisinos asaltó la fortaleza de la Bastilla en un acto que se convirtió en el símbolo fundador de la Revolución Francesa y que hoy es fiesta nacional.
El contexto era explosivo. Francia atravesaba una grave crisis económica y alimentaria: el precio del pan había alcanzado niveles insoportables para la población. Tres días antes, el 11 de julio, el rey Luis XVI había destituido a Jacques Necker, ministro de finanzas favorable a las reformas, lo que provocó la indignación popular. Los parisinos temían que el ejército real interviniese para disolver la Asamblea Nacional recién constituida.
La mañana del 14 de julio, la multitud se dirigió primero al Hôtel des Invalides, donde se apoderó de miles de fusiles y cañones. Pero faltaba la pólvora. Los rumores indicaban que las reservas estaban almacenadas en la Bastilla, defendida por una guarnición de unos 82 soldados (invalides) y 32 guardias suizos bajo el mando del gobernador Bernard-René de Launay.
Hacia el mediodía, una delegación intentó negociar la rendición, pero las conversaciones fracasaron. A primera hora de la tarde, la multitud (estimada entre 600 y 1.000 personas) irrumpió en el primer patio. Los defensores abrieron fuego. Tras varias horas de combate, con la llegada de cañones y de guardias francesas que se habían pasado al bando popular, el gobernador de Launay capituló.
Cuando los revolucionarios entraron en la fortaleza, solo encontraron 7 prisioneros: cuatro falsificadores, un noble encerrado por su familia y dos enfermos mentales. Pero el número de presos era irrelevante: lo que importaba era el símbolo. La Bastilla había caído y, con ella, la imagen de invulnerabilidad del poder real.
El gobernador de Launay fue linchado por la multitud y decapitado. Su cabeza fue paseada por las calles de París en una pica. En total, el asalto costó la vida a 98 atacantes y un solo defensor.
14 de julio: fiesta nacional
Cada 14 de julio, Francia celebra su fiesta nacional con un gran desfile militar en los Campos Elíseos, fuegos artificiales en la Torre Eiffel y bailes populares (bals des pompiers) en los cuarteles de bomberos de toda la ciudad.
La demolición de la fortaleza comenzó al día siguiente del asalto. La Asamblea Nacional ordenó su destrucción completa, que se llevó a cabo entre julio de 1789 y finales de 1790. Las piedras fueron reutilizadas en la construcción del Pont de la Concorde, que cruza el Sena junto a la Plaza de la Concordia, y numerosas maquetas en miniatura de la fortaleza fueron talladas en piedras de la Bastilla y vendidas como recuerdo patriótico.
La plaza de la Bastilla hoy
Donde antes se alzaba la sombría fortaleza, hoy se extiende una amplia plaza circular en la confluencia de varios bulevares. La place de la Bastille se encuentra en el límite de tres distritos parisinos: el 4.o, el 11.o y el 12.o arrondissement.
La plaza es dominada por la Columna de Julio (Colonne de Juillet), que se alza en su centro, y flanqueada por la Ópera Bastilla en su lado sureste. Bajo la plaza discurre una parte soterrada del canal Saint-Martin, que emerge al aire libre un poco más al norte, ofreciendo uno de los paseos más románticos de París.
La Bastilla sigue siendo un lugar profundamente simbólico para los parisinos. Es el punto de partida tradicional de las manifestaciones de izquierda y de los movimientos sociales, así como de muchas celebraciones populares. Cada 1 de mayo, la marcha del Día del Trabajo parte de la plaza de la Bastilla, y las grandes victorias electorales de la izquierda francesa se celebran aquí.
Los alrededores de la plaza son un barrio vivo y animado, con una vida nocturna intensa, numerosos bares y restaurantes, y una mezcla de ambiente popular y bobo (bohemio-burgués) que caracteriza al este parisino. La rue de Lappe y la rue de la Roquette, que parten de la plaza, son especialmente conocidas por su oferta gastronómica y festiva.
La Columna de Julio (Colonne de Juillet)
El monumento más emblemático de la plaza es la Columna de Julio (Colonne de Juillet), que se alza en el centro de la rotonda alcanzando una altura total de 47 metros. Contrariamente a lo que muchos creen, esta columna no conmemora la toma de la Bastilla de 1789, sino la Revolución de Julio de 1830 (las Trois Glorieuses: las tres jornadas gloriosas del 27, 28 y 29 de julio de 1830) que derrocó al rey Carlos X e instauró la monarquía constitucional de Luis Felipe I.
La columna fue encargada por el rey Luis Felipe en 1833 y diseñada por el arquitecto Jean-Antoine Alavoine. Tras la muerte de Alavoine, el arquitecto Joseph-Louis Duc completó la construcción. La columna fue inaugurada el 28 de julio de 1840, coincidiendo con el décimo aniversario de la revolución que conmemoraba.
El fuste de bronce de la columna lleva inscritos los nombres de las 615 víctimas de las jornadas de julio de 1830. En su base se encuentra una cámara funeraria donde reposan los restos de unos 600 mártires de 1830 y de unos 200 de la Revolución de 1848.
En la cima se alza la célebre estatua del Genio de la Libertad (le Génie de la Liberté), una figura dorada alada obra del escultor Augustin-Alexandre Dumont. La figura representa a un joven con alas, que sostiene en una mano la antorcha de la civilización y en la otra las cadenas rotas de la opresión. Es una de las siluetas más reconocibles del horizonte parisino.
Confusión frecuente
Muchos visitantes asumen que la Columna de Julio celebra la toma de la Bastilla de 1789. En realidad, conmemora la Revolución de 1830. Francia tuvo varias revoluciones en el siglo XIX: 1789, 1830, 1848 y la Comuna de 1871.
La Ópera Bastilla
En el lado sureste de la plaza se levanta la Ópera Bastilla (Opéra Bastille), la sala de ópera moderna de París. Su construcción fue decidida por el presidente François Mitterrand en 1982 como parte de sus grands travaux (grandes obras) para modernizar la capital.
El proyecto fue el resultado de un concurso internacional que atrajo a unos 1.700 arquitectos de todo el mundo. El ganador fue el arquitecto uruguayo-canadiense Carlos Ott, elegido en noviembre de 1983. Su diseño, de líneas geométricas y fachada de vidrio y granito, contrasta deliberadamente con la Ópera Garnier, el teatro histórico de estilo neobarroco situado al noroeste de la ciudad.
La Ópera Bastilla fue inaugurada el 13 de julio de 1989, víspera del bicentenario de la toma de la Bastilla, con una ceremonia a la que asistieron jefes de Estado de todo el mundo. La sala principal tiene una capacidad de 2.745 plazas y está dotada de una maquinaria escénica de vanguardia que permite cambios de decorado complejos en cuestión de minutos.
Hoy la Ópera Bastilla acoge la mayoría de las producciones de ópera y ballet de la Ópera Nacional de París. Si no quieres asistir a una función completa, puedes reservar una visita guiada del edificio (disponible regularmente) para descubrir los entresijos del escenario, los talleres de vestuario y la impresionante maquinaria que se esconde detrás del telón.
Entradas a buen precio
La Ópera Bastilla ofrece plazas a precio reducido (entre 10 y 35 euros) en las localidades de visibilidad reducida. Además, para menores de 28 años existen tarifas especiales desde 10 euros. Consulta la web oficial operadeparis.fr para la programación.
Qué ver cerca de la Bastilla
La plaza de la Bastilla se encuentra en una encrucijada de barrios fascinantes. Estos son los lugares imprescindibles que puedes visitar a pie desde la plaza:
Le Marais
Hacia el oeste, a solo 5 minutos a pie, se extiende Le Marais, el barrio más trendy de París. No te pierdas la Place des Vosges (la plaza más antigua de París, a 10 minutos caminando), el Museo Picasso, el barrio judío de la rue des Rosiers y las innumerables galerías de arte y boutiques independientes.
El canal Saint-Martin
El canal Saint-Martin emerge de su tramo subterráneo justo al norte de la plaza, en el Port de l'Arsenal (un puerto deportivo lleno de barcos de recreo). Camina hacia el norte por las orillas del canal para descubrir sus célebres esclusas, puentes metálicos y plataneros, un paisaje que inspiró a Marcel Carné para su película Hôtel du Nord (1938). El paseo hasta la estación République toma unos 25 minutos y es uno de los más agradables de París.
El Viaducto de las Artes (Viaduc des Arts)
Desde la plaza, toma la avenue Daumesnil hacia el sureste. A pocos metros encontrarás el Viaduc des Arts, un antiguo viaducto ferroviario del siglo XIX reconvertido en galerías de artesanos y talleres de creadores en sus arcos. Sobre el viaducto se extiende la Promenade Plantée (también llamada Coulée Verte), un paseo ajardinado elevado de 4,5 kilómetros que fue la inspiración directa del famoso High Line de Nueva York.
Otros lugares cercanos
- Place des Vosges: 10 min a pie. La plaza más antigua y una de las más bellas de París, rodeada de edificios de ladrillo rojo del siglo XVII.
- Maison de Victor Hugo: En la Place des Vosges, el apartamento donde vivió el autor de Les Misérables. Entrada gratuita.
- Catedral de Notre-Dame: 20 min a pie siguiendo la ribera del Sena hacia el oeste.
- Mercado de Aligre (Marché d'Aligre): 10 min a pie. Uno de los mercados más auténticos de París, con puestos de frutas, verduras, quesos y un mercado de pulgas.
Cómo llegar a la plaza de la Bastilla
La plaza de la Bastilla está excelentemente comunicada por transporte público. Se encuentra en la intersección de tres líneas de metro, lo que la convierte en uno de los nodos de transporte más importantes del este de París.
Transporte: estación Bastille
La estación Bastille es servida por las líneas 1, 5 y 8 del metro de París. Al salir, estarás directamente en la plaza.
En metro
La estación Bastille es un importante nudo de comunicaciones servido por tres líneas:
- Línea 1 (amarilla): La línea más turística de París, que conecta La Défense con Château de Vincennes pasando por los Campos Elíseos, el Louvre y la Concordia.
- Línea 5 (naranja): Conecta Bobigny con Place d'Italie pasando por Gare du Nord y Gare de l'Est, útil si llegas en tren desde el aeropuerto Charles de Gaulle.
- Línea 8 (lila): Conecta Balard con Pointe du Lac pasando por la Ópera, los Inválidos y la Concordia.
Al salir de la estación, varias salidas te llevan a diferentes puntos de la plaza. Busca la salida señalizada hacia la Colonne de Juillet o hacia la Opéra Bastille según tu destino.
En autobús
Varias líneas de autobús RATP tienen parada en la plaza o sus inmediaciones: líneas 20, 29, 65, 69, 76, 86 y 91. La línea 69 es especialmente interesante para los turistas, ya que conecta la Bastilla con la Torre Eiffel pasando por Le Marais, el Hôtel de Ville y los Inválidos.
A pie
La Bastilla está bien conectada a pie con otros lugares de interés:
- Desde Notre-Dame: 20 minutos por la rue Saint-Antoine.
- Desde la Place des Vosges: 10 minutos por la rue de Birague.
- Desde Le Marais: 5-10 minutos por la rue des Tournelles.
- Desde el canal Saint-Martin: 5 minutos desde el Port de l'Arsenal.